Abran sus Biblias en 2Pedro 2:4.  Comenzaremos nuestro estudio con el versículo 4. Quiero hablar del matrimonio entre personas del mismo sexo y las consecuencias de esto en la sociedad de hoy.  ¿Es el matrimonio homosexual una cuestión de igualdad de derechos? Si no estás de acuerdo con los partidarios de los derechos para los homosexuales, ¿eres un intolerante fanático; discriminas a estas personas? o ¿destruirán nuestra nación los defensores de la homosexualidad?  Las Escrituras y la historia hablan claramente sobre este tema.  Hace una semana y media, cuando nuestro Presidente salió por televisión anunciando su apoyo al matrimonio homosexual seguido por varios clérigos que también dijeron estar a favor, pensé: “No puedo cruzarme de brazos y no decir nada públicamente”. Es por eso que escogí este tema para el estudio de esta mañana.

Sé que algunos de ustedes en esta iglesia tienen parientes, compañeros de trabajo y vecinos que son homosexuales y que han hablado con ustedes acerca del matrimonio homosexual.  Muchos de ustedes me han preguntado cómo responder al ser acusados de intolerancia fanática y discriminación por no estar de acuerdo con el estilo de vida homosexual.  Este tema es complicado y no es fácil de tratar, pero debemos decir la verdad con amor.  Como cristianos, somos llamados a ser la sal de la tierra y la luz de este mundo tenebroso, por lo tanto, no podemos quedarnos callados (Mateo 5:13-16).  Tienes que saber responder a cada uno de los puntos que mencionan desde el punto de vista bíblico, histórico y práctico.  Eso es lo que haremos en este estudio.  Quiero darte los instrumentos necesarios para poder abogar eficazmente por la verdad. 

Para comenzar quiero decir que no odio a los homosexuales—los amo y me preocupo por ellos.  Creo que ellos tienen derecho a sostener su opinión sobre el matrimonio homosexual al igual que yo tengo derecho a sostener mi opinión sin ser catalogado como un intolerante fanático.  En los 40 años de mi ministerio pastoral, he ministrado a muchas personas homosexuales y lesbianas.  Por más de 25 años ministré a una persona en esta iglesia que batallaba con su identidad sexual.  Sí me preocupo por las personas que batallan con su homosexualidad. Quiero verlos libres.  También quiero decir que no soy homófobo.  La  palabra homófobo significa tener una aversión hacia los homosexuales.  No tengo una aversión hacia los homosexuales—los amo y me preocupo por ellos.  Sin embargo, sí soy un homo contrario, lo que significa que estoy en contra de la homosexualidad  y del matrimonio entre personas del mismo sexo.  Estoy en contra de este estilo de vida por las enseñanzas bíblicas, por lo que la historia revela y por varias razones prácticas que compartiré con ustedes hoy.  Lo que más me preocupa es la naturaleza destructiva de este estilo de vida y las consecuencias en nuestra nación, nuestra sociedad, en el matrimonio y, en los niños en particular.  Comencemos por considerar el tema de la homosexualidad y el matrimonio entre personas del mismo sexo desde el punto de vista bíblico, histórico y práctico.

Del punto de vista bíblico, ¿hay algo malo en la homosexualidad y el matrimonio homosexual?

Para empezar leamos lo que dice el apóstol Pedro en 2 Pedro 2:4: “Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio; y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos; y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente, y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos), sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores”.

Pedro claramente declara que Dios juzgará y destruirá cualquier tipo de rebelión en Su contra.  No importa si los pecadores son ángeles o la gente en el tiempo de Noé, o el movimiento homosexual que prevaleció en la época de Lot.  Fíjate cómo esa inmoralidad afectó a Lot.  El comportamiento de ese pueblo oprimía a Lot, lo que significa: Abrumar, agotar.  También dice que se sentía atormentado lo que significa que le dolía el alma al ver y escuchar lo que la gente hacía. Eso es exactamente lo que siento yo al ver y escuchar lo que está ocurriendo en nuestra sociedad.  Sin embargo, el punto más importante que Pedro plantea es que la rebelión contra las normas morales de Dios siempre lleva a la destrucción.  La ruina será a nivel nacional y a nivel personal.  Yo creo que si nuestra nación no se vuelve del camino resbaladizo de la inmoralidad, también estamos condenados a cierto juicio.  Es evidente que Dios nunca cambiará Sus normas.  Las sociedades y las culturas cambian, la perspectiva de la gente cambia, pero Dios no cambiará.  Él dijo: “yo Jehová no cambio” (Malaquías 3:6).  Cuando escucho a los clérigos hablar a favor del matrimonio homosexual, me entristece porque distorsionan la imagen de Dios y lo que la Biblia dice acerca de la homosexualidad y del deseo de legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Por lo tanto, quiero exponer las enseñanzas bíblicas sobre la homosexualidad y los matrimonios entre personas del mismo sexo porque Jesús hablo de estos dos temas.  Yo sé que habrás escuchado decir que Jesús nunca habló de estos temas, pero yo no estoy de acuerdo.  Él seguro que trato el tema de la homosexualidad y el matrimonio homosexual.  En el evangelio de Marcos capítulo 7:20-23, Jesús habló de las perversiones que contaminan a la humanidad. “…lo que del hombre sale, eso contamina al hombre.  Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre”.  Es importante observar que Jesús es el que dice que son “maldades”.  Consideremos las palabras adulterio y fornicación.  Adulterio significa relaciones con alguien que ya está casado.  Jesús también usó la palabra fornicación.  Escogió esta palabra griega porque es una palabra general que se refiere a cualquier relación sexual ilícita fuera del matrimonio.  La palabra griega es porneia  de la cual deriva la palabra pornografía o pornográfico.  De acuerdo con el Léxico Griego de Joseph Thayer, la palabra porneia abarca relaciones sexuales entre dos personas que no están casadas, relaciones entre una persona soltera con una casada, incesto, bestialidad--que es relaciones con un animal-- y también se refiere a la homosexualidad y al lesbianismo.  Jesús usó esta palabra porque en la literatura griega clásica esta palabra se usa para todo este tipo de relaciones sexuales ilícitas.  Por lo tanto, cuando alguien dice  que Jesús no habló de la homosexualidad y del lesbianismo, están equivocados. 

Ahora, quiero decir que yo no veo una diferencia entre la homosexualidad y el adulterio.  ¿Por qué?  Porque cuando Dios habla de la conducta inmoral, por lo general, enumera a estos dos pecados juntos.  La homosexualidad es una relación sexual ilícita al igual que el adulterio es una relación sexual ilícita.  Cuando reconoces la homosexualidad de esta manera, percibes la conducta como la percibe Cristo.  Es esencial entender esto para no poner a los homosexuales en una categoría de maldad particular.   La homosexualidad es simplemente una confusión de género que es consecuencia de la confusión sobre los valores morales de este mundo caído.

Además, es importante entender que de acuerdo con la Palabra de Dios, la única relación sexual lícita se encuentra dentro del lazo matrimonial.  Dios creó el sexo y por lo tanto es bueno, santo y limitado al matrimonio.  Esto es lo mejor para los adultos y para los niños que vienen al mundo como resultado de esa unión sexual.  La mayoría de los consejeros familiares y matrimoniales son testigos de la destrucción de los adultos y de sus hijos cuando cambian de pareja constantemente.

Otro ejemplo bíblico de porqué la homosexualidad está mal se encuentra en la amonestación que el apóstol Pablo le da a la iglesia en Corinto por su inmoralidad. “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1Co.6:9-11). Hay varias observaciones que debes hacer en este pasaje. Primero déjame definir una de estas palabras.  La palabra afeminados  se refiere a un catamita--alguien que tiene relaciones sexuales con un niño del mismo sexo.  La palabra griega traducida “los que se echan con varones” es una palabra general que se usa para aquellos que tienen relaciones sexuales con una persona del mismo sexo, ya sea hombre o mujer.  Segundo, observa que Pablo declara que todo el que participa en esta conducta, no heredará el reino de Dios.  En otras palabras, no irán al cielo.  Tercero, lo más alentador de estos versículos es que Pablo les recuerda a los corintios: “esto erais algunos”.  Eso quiere decir que los idólatras, fornicadores y afeminados pueden ser perdonados y pueden cambiar su estilo de vida.  Jesús dijo, “Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres” (Mt. 12:31).  Sin embargo, para recibir el perdón de Dios la persona tiene que pedírselo y abandonar su conducta pecaminosa (1Jn 1:9; Hch  26:20).

Además, fíjate cómo Pablo habla de estos pecados sexuales en Romanos 1:24-27.  Ahí explica lo que sucede cuando la gente rechaza las normas morales de Dios. “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,  ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.  Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,  y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío”.  Observa que Pablo dice que las relaciones heterosexuales fuera del matrimonio y las relaciones homosexuales ambas están mal.  Las dos son dominadas por la lujuria del corazón y no tienen nada que ver con haber nacido homosexual o tener el gen de la homosexualidad.  Pablo también declara que la relación homosexual va contra la naturaleza y abandona el uso natural de la mujer.  Es evidente que la fisiología del hombre y la mujer se conforman a la naturaleza, la cual permite el coito natural con la posibilidad de producir un hijo.  No es lo mismo en la relación homosexual y la lesbiana.  Por lo tanto, el Nuevo Testamento claramente declara que las relaciones sexuales son impiadosas y no son aceptables a los ojos de Dios.

Ahora, si la homosexualidad está mal, la conclusión natural es que el matrimonio entre personas del mismo sexo también está mal. A raíz de las pruebas que acabo de presentar, esta es una deducción lógica. Cualquier otra deducción sería un engaño intelectual.  La Biblia no puede condenar la homosexualidad y a la vez declarar que el matrimonio entre personas del mismo sexo es aceptable.  Es por eso que los activistas homosexuales y los defensores gubernamentales se han empeñado en cambiar la opinión pública sobre la aceptabilidad del estilo de vida homosexual a través de los medios de comunicación, las escuelas y las leyes.  Y tengo que admitir que están haciendo un buen trabajo porque en la mayoría de las encuestas recientes de diferentes países han logrado cambiar el concepto de la homosexualidad.  ¿Por qué está ocurriendo esto?  Yo pienso que es porque los activistas homosexuales son muy intimidantes.  Te llaman un intolerante fanático.  Dicen que eres un intolerante que no respeta la igualdad de derechos.  La mayoría de las personas no contestan porque no saben cómo responder a estas acusaciones. Pero cuando no contestamos, la gente que se encuentra alrededor y escucha este debate piensa: “Este activista homosexual ha de tener razón porque el heterosexual no respondió a la acusación”.  Bueno, es por eso que ahora respondo en este artículo. 

Cuando Jesús habló del matrimonio se refería únicamente entre un hombre y una mujer.

Escucha las palabras de Jesús. Él dijo: “¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo,  y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?  Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mt 19:4-6).  Por lo tanto, de acuerdo con Jesús, la Propuesta de ley 8 de California hizo bien en establecer la ley que define el matrimonio entre un hombre y una mujer.  Observa en el versículo que un hombre o una mujer sólo puede ser engendrado/a por un padre y una  madre y esa persona se une a su esposa o esposo.  Eso está muy claro.

Fíjate en el lugar que Dios le da al matrimonio en Génesis 2:18.  Cuando Dios creó al hombre dijo: “No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”. La palabra original hebrea traducida  ayuda idónea  literalmente significa homóloga.  Entonces la mujer es la pareja física del hombre. No es necesario hablar de la fisiología del cuerpo del hombre y de la mujer.  Creo que es evidente que la mujer es la pareja del hombre y esa es la única manera de continuar la raza.  Una pareja homosexual o un matrimonio del mismo sexo no puede obedecer el mandato de Dios de “Fructificad y multiplicaos”…es físicamente imposible (Gn 1:28).  Si no se obedece este mandato, la sociedad dejaría de existir.  Si consideras el contexto en el cual Dios creo al hombre y a la mujer, verás que le dio prioridad al matrimonio en todo lo que hizo.  Antes de establecer el gobierno humano y las leyes que nos gobiernan, Dios creó los cimientos básicos de la sociedad; creó a la familia con un hombre y una mujer como pareja.  Por lo tanto, tú también debes darle la misma importancia y prioridad al matrimonio.  La familia es el cimiento más básico de nuestra sociedad porque sin ella ¡no habrá una siguiente generación!  Es por eso que el matrimonio entre personas del mismo sexo está mal.

Del punto de vista histórico, ¿por qué está mal el matrimonio homosexual?

Una de las maneras más fáciles de entender esto es considerando los resultados de un estudio comparativo hecho por un sociólogo británico en la década de 1930.  Joseph Unwin estudió 80 culturas que abarcaban los últimos 5.000 años de la historia escrita.  Al comenzar, él declaró que el propósito de esta investigación era comprobar, desde un punto de vista secular, que el matrimonio es innecesario. Estudió las 80 culturas más importantes de la historia y ¿qué descubrió?  Descubrió lo que contribuía al poder y al éxito de una cultura y lo que la debilitaba.  Unwin determinó que había un factor que causaba el deterioro de la cultura y finalmente su destrucción.  Ese factor era el concepto que la cultura tenía del matrimonio monógamo y la falta de límites sobre las prácticas sexuales ilegales.  Escucha las palabras de Unwin cuando admitió su cambio de opinión.

“Las pruebas eran tal, que exigían que modificara por completo mi filosofía personal, ya que la relación entre los factores era tan estrecha que si conocemos las disciplinas sexuales que una sociedad ha adoptado, podemos profetizar con exactitud el modelo de su conducta cultural…”

Ahora, es un hecho extraordinario que en el pasado la oportunidad sexual fue atenuada por la adopción fortuita de una institución que llamo monogamia absoluta.  Este tipo de matrimonio ha sido adoptado por diferentes sociedades en diferentes lugares y en diferentes épocas. Los sucesos están separados por miles de años y miles de millas y no existe ninguna conexión evidente entre ellos. En los anales de la historia humana no se encuentra una sociedad totalmente monógama que no demuestre una energía [cultural] expansiva.  No conozco ningún caso en el que una sociedad haya demostrado una energía expansiva y no haya sido totalmente monógama…

Si durante el período de expansión [cultural] o inmediatamente después, la sociedad modifica sus disciplinas sexuales y la generación nueva nace en una sociedad menos rigurosa [menos monógama] su energía se disminuye… si se encuentra con una sociedad más vigorosa, es privada de su soberanía y posiblemente podría ser conquistada.

Se puede deducir que podemos hacer que una sociedad se comporte de cierta manera, si se nos permite darle las disciplinas sexuales que producirán el comportamiento que deseamos.  Los resultados comenzarán a surgir en la tercera generación.—Dr. Joseph Daniel Unwin “Disciplinas sexuales y el comportamiento cultural [Sexual Regulations and Cultural Behavior]” discurso presentado ante el grupo médico de la Sociedad Sicológica Británica. (Biblioteca del Congreso No. HQ12.U52). 

Por lo tanto, al contemplar la historia, Joseph Unwin concluyó que cuando una cultura relaja sus disciplinas sexuales y permite prácticas sexuales contrarias a la monogamia absoluta, en la tercera generación, esa cultura comienza a decaer.  Si permitimos que el matrimonio homosexual se legalice, nuestra sociedad estará condenada a desaparecer.  Este historiador descubrió que las decisiones sobre el matrimonio que toma un pueblo o una nación, traen consecuencias.  Recuerda que no fue un predicador de la iglesia que dijo esto.  Unwin fue un científico secular que originalmente creía lo contrario de lo que descubrió acerca del matrimonio.  ¿Fue Joseph Unwin un chiflado solitario? No.
Hay otros que también llegaron a la misma conclusión.  En los 1930, el fundador de la facultad de sociología de la Universidad Harvard, Pitirim Sorokin, dijo: “El régimen que permite actividades sexuales desenfrenadas, ilícitas y desordenadas contribuye al deterioro de la creatividad cultural”. (La Revolución Sexual Estadounidense [The American Sex Revolution] p.106-107).  Este hombre también obtuvo los mismos resultados para cualquier sociedad que permite actividades sexuales ilícitas.  ¡Esa cultura desaparecerá!

Además, el historiador, Jim Nelson Black, publicó los mismos resultados en su libro Cuando mueren las naciones  [When Nations Die].  “Todos los registros de la historia humana confirman que la desesperación y el desastre son consecuencias naturales de la autocomplacencia irresponsable.  Varios estadounidenses [y otros] quieren ignorar esa tenebrosa realidad”. (Cuando mueren las naciones p.216). Este hombre también descubrió que el testimonio de la historia humana nos advierte de las consecuencias si rechazamos la monogamia dentro del matrimonio entre un hombre y una mujer.  Los estadounidenses y otros quieren ignorar la realidad tenebrosa que vendrá.  Pero si nuestra nación ignora esta realidad, nuestra cultura estará condenada a desaparecer.  Si la gente secular llegó a esta conclusión, ¿por qué no prestamos atención a lo que la Biblia ha declarado?  Si no prestamos atención, llegará el desastre.

Del punto de vista práctico, ¿por qué está mal el matrimonio homosexual?

Hay muchas razones prácticas en contra del matrimonio homosexual.  Necesitas razonamiento basado en el sentido común porque si sólo usas argumentos bíblicos, la gente te clasificará como un intolerante religioso que esconde la cabeza bajo el ala.  Por eso debes usar el argumento histórico que mencioné anteriormente y estas razones prácticas que te daré a continuación.

Todo aquel que aboga por el matrimonio homosexual, aboga por la desaparición de nuestro país.  ¿Por qué digo esto?  El matrimonio es la unificación del hombre y la mujer lo cual facilita la conservación de la familia, de nuestra gente y nuestra nación. Si no hay propagación de hijos, nuestra cultura desaparecerá.  En la actualidad hay varios países europeos que tienen un índice de mortalidad más alto que el índice de natalidad.  Estas naciones y estas culturas desaparecerán.  Es cuestión de números.  Es lógico que parejas del mismo sexo no puedan cumplir el mandato bíblico, “Fructificad y multiplicaos”.  La procreación es físicamente imposible.  Por lo tanto, las relaciones entre personas del mismo sexo no son de beneficio para nuestra cultura ni para la nación.

Si permitimos el matrimonio homosexual en nuestro país, rechazamos la norma del 97% de la población heterosexual a favor del 2% de la población homosexual; el 1% de la población nunca se casará.  Eso no es democracia.  El 2% no puede obligar al 97% a destruir su propia cultura y su nación.  ¿Cómo puede suceder esto?  Está sucediendo porque la minoría está ganando el debate en la plaza mayor.  Están ganando porque la gente tiene miedo de hablar por la intimidación, el hostigamiento y los insultos de los activistas homosexuales.  Si los contradices, te llaman un intolerante fanático con mentalidad cerrada que está en contra de los derechos civiles y la igualdad de derechos.  Pero estos activistas han cambiado la definición de estos términos. Déjame darte la definición de estos términos que encontrarás en el diccionario.

Intolerancia fanática: una persona que demuestra intolerancia, odio o enemistad hacia alguna persona o grupo de personas.  Un intolerante fanático se propone discriminar a otra persona, la trata injustamente, la persigue, la oprime, la hostiga o la maltrata porque su credo, creencias u opinión son diferentes a las suyas.

Déjame decir claramente que no siento odio ni enemistad ni quiero lastimar, hostigar o perseguir a nadie que esté a favor del matrimonio homosexual.  No los quiero tratar injustamente ni maltratarlos.  Respeto su derecho a tener una opinión diferente de la mía.  Sin embargo, espero que ellos respeten mi derecho a tener mi propia opinión.  En realidad, los intolerantes fanáticos son los defensores del matrimonio homosexual. Ellos son los fanáticos intolerantes de cualquiera que no está de acuerdo con ellos. Y en particular, son intolerantes de las personas que profesan tener fe.  Demuestran intolerancia, hostigamiento, persecución y odio hacia cualquier persona que no está de acuerdo con ellos.

Te daré uno de los peores ejemplos de la intolerancia fanática y el odio hacia aquellos que no están de acuerdo con los defensores del matrimonio homosexual.  De acuerdo con una revista de Los Ángeles, Frontiers, hace unos años, después de que se aprobó la propuesta de ley 8 en California—la que define el matrimonio entre un hombre y una mujer—los activistas homosexuales hicieron lo imposible por obtener los nombres de personas que contribuyeron monetariamente a la campaña “Sí en la Propuesta de ley 8”.  Luego, públicamente hostigaron y amenazaron a las personas que los contradecían.  Uno de los casos más conocidos es el de Marjorie Chrisoffersen que era la gerente del restaurante mejicano, El Coyote en Los Ángeles.  Los activistas homosexuales se centraron en ella hasta que lograron cerrar el negocio porque los manifestadores hostigaban y atacaban a cualquiera que intentaba entrar al restaurante.  Se centraron en esta mujer porque contribuyó $100 a la campaña a favor de la Propuesta 8 a consecuencia de su fe.  Ella renunció a su puesto en el restaurante para detener el hostigamiento.

El fin de semana pasado hablé con un amigo en el estado de Kansas.  Me contó que los periódicos reportaron que un maestro, Jack Conkling, de la escuela secundaria Prairie Middle School, anunció en su muro de Facebook  que no estaba de acuerdo con la opinión del Presidente Obama sobre el matrimonio homosexual.  El maestro enumeró las razones bíblicas que lo convencieron de que el matrimonio homosexual está mal.  El problema es que corre el riesgo de perder su empleo.  Han hecho llamadas pidiendo que despidan al maestro por lo que llaman  “discurso de odio”.  Aquí está una cita del anuncio del maestro que se encuentra en el sitio addictinginfo.org que es un sitio pro homosexual.  Fíjate a ver si crees que es un discurso de odio o simplemente la opinión de un ciudadano de los Estados Unidos de America.

“Todo lo que últimamente se ha dicho en los noticieros acerca del matrimonio homosexual finalmente me incitó  a escribir.  El matrimonio homosexual está mal porque la homosexualidad está mal.  La Biblia claramente declara que es pecado.  No digo que es un pecado peor que otros pecados.  Ante los ojos de Dios es igual que el asesinato, la mentira, el robo o el adulterio.  Sus normas son perfectas y TODOS han pecado y no alcanzan la gloria de Dios.  El pecado es pecado y todos merecemos ir al infierno.  Sólo aquellos que aceptan a Cristo como Señor y que con la ayuda diaria del Espíritu hacen todo lo posible por dejar el pecado entrarán al Reino del cielo.  No hay varios caminos para entrar al cielo.  Sólo hay uno.  Para muchos, esta es una mentalidad muy cerrada y antagonista, pero eso no la desmiente.  Amigos, yo estoy dispuesto a admitir que mi depravación es tan degenerada como la de cualquier otro y sin Cristo estaría destinado al infierno, si no fuera por la gracia inmerecida de Dios.  No condeno el matrimonio homosexual porque odio a los homosexuales.  Lo hago porque los que lo aceptan nunca entrarán al Reino del cielo y eso no se lo deseo a nadie”.

En el 2008, durante la campaña de la propuesta de ley 8, muchas iglesias fueron estropeadas y pintorreadas por aquellos que se oponen a la monogamia y a la definición del matrimonio entre un hombre y una mujer.  Estos activistas pintaron en los edificios esvásticas y palabras de odio, lo cual me hizo recordar las tácticas de los Nazis.  ¿No son estas acciones evidencias del odio, persecución, hostigamiento e intolerancia hacia los puntos de vista diferentes?

Entonces, ¿quiénes son los intolerantes fanáticos? ¿Quiénes demuestran odio e intolerancia hacia las personas de distintas creencias?  ¡Las personas que favorecen los derechos de los homosexuales y los defensores del matrimonio homosexual!  Ellos son los intolerantes religiosos.  ¿Dónde está su tolerancia?  No hay tolerancia porque también han cambiado la definición de esta palabra.  La definición de tolerancia en el diccionario es: “respeto a las ideas creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”.  La tolerancia no quiere decir que aceptas otras creencias que en tu opinión están equivocadas o que apruebas la conducta que es obviamente inmoral o pervertida.  Jesús demostró la tolerancia durante Su ministerio.  Él les mostró amor a los pecadores sin condenarlos, pero no aprobó su inmoralidad.  El mejor ejemplo de esto se ve en el trato que Jesús le da a la mujer que fue prendida en el acto de adulterio en el evangelio de Juan capítulo 8.  Después de que desafió a todos los que querían apedrear a la mujer, le dijo a ella: “Ni yo te condeno; vete, y no peques más” (Juan 8:11).  Jesús demostró que no quería condenar a esta mujer; la quería perdonar.  Sin embargo, Él también quería que ella abandonara su conducta inmoral heterosexual.  Así es como todos debemos tratar a los que se encuentran atrapados en cualquier pecado.  ¡No debemos condenar, pero no debemos aprobar! Di la verdad en al amor de Cristo (Efesios 4:15).

¿Es el matrimonio homosexual una cuestión de igualdad de derechos? ¡No, no lo es!

Déjame darte algunas razones prácticas de porque el matrimonio homosexual no es una cuestión de igualdad de derechos.  Primeramente, ¿te das cuenta de que las parejas heterosexuales no tienen una absoluta igualdad de derechos tocante a sus propias opciones para el matrimonio?  Las parejas heterosexuales pueden tomar cualquier decisión sobre el matrimonio, pero no pueden elegir casarse con un pariente cercano.  ¿Por qué?  Porque sabemos que biológicamente es algo peligroso y por eso la ley lo prohíbe.  Por lo tanto, las parejas heterosexuales no tienen la igualdad de derechos para casarse con un pariente cercano.  Las parejas heterosexuales no tienen la igualdad de derechos para casarse con alguien que ya está casado; eso se llama poligamia.  No tienen la libertad de casarse con más de una persona a la vez—hay una ley contra eso.  Tercero, no tienes derecho de casarte con un/una menor de edad.  También tenemos leyes contra eso.  ¿Por qué?  Porque lo consideramos malo e inmoral.  Todas las leyes discriminan entre lo que consideramos moral e inmoral.  En California las personas que fuman no pueden fumar en un edificio público; es contra la ley. ¿Por qué? Porque sabemos que no es saludable someter a otros a las toxinas del cigarrillo.  Y esto es lo debido, porque  vemos los beneficios sanos para el público en general.  Si reconocemos los beneficios espirituales, históricos y prácticos al no permitir el matrimonio homosexual, entonces debemos preservar las leyes que lo prohíben.  Las parejas del mismo sexo tienen los mismos derechos constitucionales y los mismos derechos civiles que cualquier otra persona en nuestro país, simplemente no tienen derechos maritales.  Los defensores del matrimonio homosexual quieren que santifiquemos y aprobemos lo que la Biblia llama contranatural y lo que Jesús llamó maldad.  No santificas lo que sabes que es perverso al igual que no santificarías ni legalizarías el incesto y la poligamia.  ¿Ves la conexión?  Sin embargo, los que están a favor de la poligamia también están exigiendo la igualdad de derechos. Si le damos la igualdad de derechos al matrimonio homosexual, ¿cómo puede la sociedad negarle la igualdad de derechos a los polígamos?  ¿Cómo podemos prohibir el matrimonio con un/a menor de edad?  ¿Cómo podemos decir que está mal casarse con un pariente cercano?  ¿Ves que sentamos un precedente peligroso?

La Declaración de la Independencia y la igualdad de derechos.

Déjame darte otra razón práctica por la cual el matrimonio homosexual no es una cuestión de igualdad de derechos.  ¿Crees en la Declaración de la Independencia? ¿Crees lo que dice la Declaración de la Independencia acerca de la igualdad de derechos? ¡Espero que Sí!  Creo que todos los políticos de hoy deberían leer y apoyar la Declaración de la Independencia. ¿Sabes lo que dice la Declaración de la Independencia acerca de la igualdad de derechos y de los derechos humanos? Tomás Jefferson dijo que la igualdad de derechos debe ser conforme a las “leyes naturales y la naturaleza de Dios”. Esta declaración es muy importante y se encuentra en el primer párrafo de la Declaración de la Independencia.  ¿Qué relación tiene esta declaración con el matrimonio homosexual y la homosexualidad?  Recuerda que el apóstol Pablo dijo que la homosexualidad y, por lo tanto, el matrimonio homosexual son contrarios a la naturaleza.  Es lógico que también sean contrarios a la naturaleza de Dios, que es el Dios de la Biblia.  Ese Dios ha establecido lo que está bien y lo que está mal; lo que es moral y lo que es inmoral.  Por lo tanto, si el matrimonio homosexual y la homosexualidad son contrarios a la naturaleza y a la naturaleza de Dios, entonces no hay manera de que esto sea una cuestión de derechos humanos.  ¡El matrimonio homosexual es contrario a la Declaración de la Independencia!

Considera la cuestión de la igualdad de derechos.  Aunque todas las personas son creadas iguales, no todas las ideas, anhelos o conductas son iguales. El comunismo no es igual a la democracia.  El adulterio no es igual a la monogamia.  El asesinato no es igual a una coexistencia pacífica.  No todas las ideas y las conductas son iguales.  Cuando la gente usa esta terminología, está tratando de cambiar la definición de la igualdad de derechos.  Hay muchas cosas que en nuestra sociedad no tienen igualdad de derechos y no las protegemos en nuestro sistema legal.

Mi pregunta es: ¿Por qué es un derecho cuando los defensores del matrimonio homosexual expresan su opinión, pero cuando yo no estoy de acuerdo con ellos, de repente se convierte en intolerancia fanática, discurso de odio y discriminación?  ¿No tengo yo el derecho a la libertad de expresión para disentir? Simplemente porque no estás de acuerdo con alguien, no quiere decir que eres un intolerante fanático.

¿Es perjudicial el matrimonio homosexual para el matrimonio y los niños?  

Para contestar esta pregunta solo tienes que examinar las estadísticas de Escandinavia donde ya se legalizó el matrimonio homosexual.  Dinamarca legalizó el matrimonio homosexual en 1989, Noruega en 1993 y Suecia en 1994.  Es evidente que en estos países los matrimonios han disminuido.  En Dinamarca, el 60% de los niños que nacen de parejas, nacen de parejas no casadas.  El matrimonio claramente está en declive.  Las estadísticas demuestran que en Escandinavia y en los Estados Unidos las uniones libres que tienen hijos, incluso las parejas homosexuales, se separan de 2 a 3 veces más que los matrimonios.  Obviamente, en estas situaciones los perdedores son los hijos.  Te recomiendo que leas la extensa investigación hecha por el Consejo de Investigación Familiar (The Family Research Council) en la página www.frc.org-get.cfm?i=ISO4C02

Los Estados Unidos no se quedan atrás de Escandinavia.  De acuerdo con el último censo, el 42% de los bebés nacidos en Estados Unidos nacen de parejas no casadas.  Por primera vez en la historia de los Estados Unidos hay más uniones libres que matrimonios.  Esto es un desastre para los niños.  Fíjate en lo que dice Stanley Kurtz, un comentarista de la revista National Review,  acerca de la práctica del matrimonio en Escandinavia. “Al establecer la institución del matrimonio, la sociedad les presta apoyo especial y aliento a los hombres y mujeres que juntos producen hijos.  Ya que el matrimonio está profundamente involucrado en los intereses de los niños, es una cuestión de interés público.  Los niños son indefensos; dependen de los adultos.  Por encima de los padres, los niños dependen de la sociedad para que ésta cree instituciones que los protejan en contra del caos.  Los niños no pueden articular sus necesidades.  Los niños no pueden votar.  Sin embargo, los niños son la sociedad.  Ellos son nosotros y son nuestro futuro.  Es por eso que la sociedad tiene el derecho de proveer apoyo especial y aliento a la institución que es necesaria para el bienestar de sus niños”.  Por lo tanto, si te interesas por los niños de nuestra sociedad, entonces debes hacer todo lo posible por apoyar el matrimonio en nuestro país.  El matrimonio y la familia son el campo de entrenamiento para la piedad, los valores, la moralidad, la responsabilidad humana y todas las cosas que creemos  esenciales para nuestra sociedad.  Todos estos valores son inculcados por la familia y templados por el padre y la madre.

Esta es una estadística que la mayoría de la gente nunca ha escuchado.  En los lugares donde se ha impuesto el matrimonio homosexual, solo un pequeño porcentaje de las parejas homosexuales se casan.  Cuando estudias las sociedades pro homosexuales como los Países Bajos, Dinamarca, Suecia y Noruega, solamente del 55%  al 70% de las parejas homosexuales se casan.  En el estudio comparativo hecho por Maggie Gallagher y Joshua K. Bakerthe  en el 2004 llamado “Uniones del mismo sexo y el riesgo del divorcio: Datos de Suecia” (Same-Sex Unions and Divorce Risk: Data from Sweden) se descubrió que el número de uniones homosexuales registradas en Suecia de 1995 a 2002 es solamente la mitad del 1% del número de matrimonios heterosexuales en ese mismo período (comparado con .7% en Noruega).  Si quieres leer más al respecto, visita www.robgagnon.net/homopresbytodayarticle.htm

Entonces, ¿por qué pelean tanto las parejas homosexuales por el derecho a casarse y luego no aceptan el compromiso del matrimonio?  Esa es una muy buena pregunta.  En mi opinión, no se casan porque el matrimonio conlleva un compromiso legal y económico.  Cuando una pareja se casa sus bienes se convierten en propiedad mancomunada y comparten las responsabilidades por el cuidado del hijo que adoptan.  Si estudias las estadísticas de las parejas homosexuales que permanecen juntas, verás que es un número muy bajo.  Un estudio comparativo canadiense de hombres homosexuales que habían estado en una relación seria por más de un año descubrió que sólo el 25% de los entrevistados dijeron ser monógamos.  De acuerdo con el autor del estudio, Barry Adam, “La cultura homosexual les permite a los hombres explorar diferentes…tipos de relaciones aparte de la monogamia que los heterosexuales codician”. (Ryan Lee, “Estudio revela que las parejas homosexuales tienden a no ser monógamos”—“Gay Couples Likely to try Non-Monogamy” , Washington Blade Agosto 22, 2003).

¿Tiene el matrimonio homosexual efectos dañinos en los hijos adoptivos?

Este hecho es poco conocido.  De acuerdo con un estudio sociológico del 2001 publicado en American Sociological Review y dirigido por Judith Stacey junto con Timothy Biblarz, los niños criados por personas homosexuales o por parejas homosexuales tienen una incidencia de convertirse en homosexuales de 5 a 15 veces más alta que los niños criados por parejas heterosexuales.  ¿Se convierten en homosexuales los niños criados por parejas heterosexuales? Sí, pero no con la misma frecuencia que los niños criados por homosexuales o por parejas del mismo sexo.

Todas las estadísticas que tratan las prácticas homosexuales son desfavorables.  En la mayoría de los estudios comparativos, las personas homosexuales tienen un índice de enfermedad y mortalidad más alto que lo normal.  Los hombres homosexuales tienen una probabilidad 50 veces más alta de contraer el VIH y una probabilidad 5 veces más alta de suicidio.  En un estudio comparativo hecho en los Países Bajos—una sociedad pro homosexual—descubrieron, entre los homosexuales, un índice más alto de trastornos mentales, alcoholismo, drogadicción y, así como cité en los estudios anteriores, un índice más alto de disolución de sus relaciones.  Estas cifras no son favorables para los niños que son adoptados.

Déjame concluir con el comentario de  Franklin Graham tocante a la perspectiva del Presidente sobre el matrimonio. “Al cambiar la opinión que sostuvo como senador/candidato Obama, el Presidente Obama, en mi opinión, amenazó con su puño al mismo Dios que creó y definió el matrimonio.  Me duele que ahora nuestro presidente apoye el matrimonio homosexual, aunque creo que a Dios le duele mucho más.  La institución del matrimonio no la debe definir los presidentes, las encuestas, los gobernadores ni los medios de comunicación.  La definición se estableció hace mucho tiempo y un cambio en la legislación o la práctica nunca cambiarán la definición de Dios.  Este es un triste día para los Estados Unidos de América. ¡Qué Dios nos ampare!” Yo estoy totalmente de acuerdo con este comentario.  Que Dios nos ayude a cada uno de nosotros a defender el matrimonio—el matrimonio entre un hombre y una mujer.  No te quedes callado.  Debes ser la sal y la luz que este mundo necesita en este momento.

Pastor Steve Carr

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Be assured that His love for you is more than just words in some book that say "I love you." He has proven His love for you by demonstrating it before the eyes of all men.

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New Believers

There are two things you need to know once you’ve asked Jesus to take over your life. First, you need to understand what has just happened to you. Second, you need to know what the next steps you should take to begin growing in your Christian walk.

If you will take the time to open your Bible right now, you will begin to experience the joy of understanding God's glorious promises to you. Begin by reading the questions below.

Then, look up the Scriptures and fill in the answers. To help locate the references, use the table of contents in your Bible. All the references are in the New Testament.

What has just happened to you?
What do you become once you believe in and receive Jesus?

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